jueves, 24 de junio de 2021

A mí padre con cariño.

Hace casi un año que partiste de este mundo, tus ojos se cerraron sin darme cuenta, no supe en qué momento exhalaste tu último aliento. Me dolía en el alma verte tan débil y enfermo, en poco más de un mes tu luz se fue consumiendo.
Todavía no me acostumbro a tu ausencia, me duele inmensamente saber que te has ido, que no podré abrazarte otra vez, ni escuchar tu voz o sentir tu mano junto a la mía. 
Intento con todas mis fuerzas seguir adelante, caminar hacia el sol en espera de un futuro mejor, pero a veces no puedo, me rompo una y otra vez.
Nunca me dijiste cuánto dolería tu ausencia, ni que al perderte, una parte de mí también se iría. 
A veces todo me parece un sueño, lamentablemente es real, tan real como estas lágrimas que brotan por mis ojos, cual cascada en plena lluvia.
El tiempo no alcanzó para decirte cuánto te amo y lo mucho que agradezco por haberte tenido a mi lado. Jamás imaginé que ese era el último round; peleaste como solo un campeón lo hace, dejaste todo en el ring, pero el tiempo se acabó... 

1 comentario:

  1. Amiga, es muy conmovedor y tu descripción es tal que me lleva a estar presente en ese momento...

    ResponderBorrar

Una vez

Nadie dijo nada más, no hacía falta, fuimos un instante, una vez, solo un momento, uno que se añejó en el tiempo y se disfrutó una noche. La...